Por Priscila Franzetti
El jueves, en el último partido de Ida del Grupo 3, Colo Colo venció 2 a 0 a Boca, obligando al xeneize a tener que ganar todo lo que le queda en la Bombonera para no depender su clasificación de ningún resultado. Ah, y además Riquelme, el 10 astro de esta edición de la Libertadores, salió desgarrado a los 32´del complemento, tras patear un tiro libre.
Quien golpea primero, golpea dos veces. El Cacique anda de juego caído, obteniendo resultados pero jugando mal.. Necesitaba arrancar un juego así, presionando a una velocidad y precisión avasallantes.
A los 2´, el 1 a 0 configuró un partido interesantísimo: el local más tranquilo, por ende más claro y peligroso; Boca más difuso y apurado, pero obligado a atacar. Morel subía hasta el medio para cortar, Vargas y el mismo paraguayo por izquierda, Maidana y Ledesma con el ¨siempre indescifrable para las defensas¨ Palacio. Por derecha, Palermo ¨siempre custodiado¨ y Riquelme ¨siempre desmarcado¨ intentaron durante todo el partido quebrar la defensa aplicada del Cacique. Pero los de Borghi mantenían los 7 atrás, y ganaban contínuamente el medio a Battaglia, salían rápido en bloque, y realizaban los pases para que la jugada más óptima fuera la ejecutada. Eso si, de haber Mena y Salcedo cambiado más seguido de frente para que Fierro reciba solo a espaldas de Paletta y Morel -gracias a los retrocesos anti-marca de Cáceres y cía.- el Colo Colo se hubiese ido al entretiempo más descansado y con 5 pepas en el marcador.
Pero Boca mereció, perdón por el lugar común, algún premio a la constancia, al juego asociado o a la gambeta sumado al pique de Rodrigo. Ledesma a los 17 remata sin fuerza desde fuera del área tras una combinación con el Loco y Román; al minuto el enganche se le escapa a la defensa en un córner y la manda cerca por arriba del travesaño. A los 23 y 28 otra vez el 10 la pone afuera de los palos tras buenas triangulaciones en el área rival, y a los 30, tras muy buen gesto técnico de Palermo, Riquelme no puede conectar. Antes del descanso, Paletta cabecea afuera un gol hecho, acá y en La Paz, de una jugada de córner entre Morel y Palacio.
El segundo tiempo ofreció un panorama similar. Boca no cambió la forma de marcar, no resolvió los problemas, y apostó a atacar, atacar y atacar. El local contratacaba, pero volvía caminando la cancha los primero minutos del complemento. Dejó que los 7 o 9 del fondo, bien ordenados, neutralizaran lo que Palacio + 4 -Dátolo, Palermo, Ledesma y Riquelme (hasta la lesión, luego Gracián)- generaran. Ledesma, Morel y Maidana remataban desde la puerta del área grande, y Palermo se encargaba de alcanzarle a Muñoz los pocos centros, que lograra conectar pese a la pegajosa y eficaz marca. El ex Boca, siempre bien ubicado, fue una de las figuras de la noche santiagueña.
A los 21´, los jueces del partido resolvieron que también querían ser protagonistas del juego tan entretenido que se brindaba y echaron a Barrios, Morel e inexplicablemente a Ischia, por una calentura entre los jugadores que bien podría haber quedado dentro del campo. Pero la obra maestra del terror fue a los 27´cuando Paletta le gana perfecto la posición a Barrios y Walter Rial, tal vez resentido por los cortes a Uruguay por las pasteras, marca penal afuera del área. Por suerte Fierro la aleja tanto de Caranta, quien se tiró bien, que la manda de rastrón afuera del palo derecho del 1.
Perdió dos puntos, la punta del grupo, el invicto en la copa y al torero. Pero el titán de América tiene dos partidos de local para que la sangre corra en la arena de la Ribera.
Quien golpea primero, golpea dos veces. El Cacique anda de juego caído, obteniendo resultados pero jugando mal.. Necesitaba arrancar un juego así, presionando a una velocidad y precisión avasallantes.
A los 2´, el 1 a 0 configuró un partido interesantísimo: el local más tranquilo, por ende más claro y peligroso; Boca más difuso y apurado, pero obligado a atacar. Morel subía hasta el medio para cortar, Vargas y el mismo paraguayo por izquierda, Maidana y Ledesma con el ¨siempre indescifrable para las defensas¨ Palacio. Por derecha, Palermo ¨siempre custodiado¨ y Riquelme ¨siempre desmarcado¨ intentaron durante todo el partido quebrar la defensa aplicada del Cacique. Pero los de Borghi mantenían los 7 atrás, y ganaban contínuamente el medio a Battaglia, salían rápido en bloque, y realizaban los pases para que la jugada más óptima fuera la ejecutada. Eso si, de haber Mena y Salcedo cambiado más seguido de frente para que Fierro reciba solo a espaldas de Paletta y Morel -gracias a los retrocesos anti-marca de Cáceres y cía.- el Colo Colo se hubiese ido al entretiempo más descansado y con 5 pepas en el marcador.Pero Boca mereció, perdón por el lugar común, algún premio a la constancia, al juego asociado o a la gambeta sumado al pique de Rodrigo. Ledesma a los 17 remata sin fuerza desde fuera del área tras una combinación con el Loco y Román; al minuto el enganche se le escapa a la defensa en un córner y la manda cerca por arriba del travesaño. A los 23 y 28 otra vez el 10 la pone afuera de los palos tras buenas triangulaciones en el área rival, y a los 30, tras muy buen gesto técnico de Palermo, Riquelme no puede conectar. Antes del descanso, Paletta cabecea afuera un gol hecho, acá y en La Paz, de una jugada de córner entre Morel y Palacio.
El segundo tiempo ofreció un panorama similar. Boca no cambió la forma de marcar, no resolvió los problemas, y apostó a atacar, atacar y atacar. El local contratacaba, pero volvía caminando la cancha los primero minutos del complemento. Dejó que los 7 o 9 del fondo, bien ordenados, neutralizaran lo que Palacio + 4 -Dátolo, Palermo, Ledesma y Riquelme (hasta la lesión, luego Gracián)- generaran. Ledesma, Morel y Maidana remataban desde la puerta del área grande, y Palermo se encargaba de alcanzarle a Muñoz los pocos centros, que lograra conectar pese a la pegajosa y eficaz marca. El ex Boca, siempre bien ubicado, fue una de las figuras de la noche santiagueña.A los 21´, los jueces del partido resolvieron que también querían ser protagonistas del juego tan entretenido que se brindaba y echaron a Barrios, Morel e inexplicablemente a Ischia, por una calentura entre los jugadores que bien podría haber quedado dentro del campo. Pero la obra maestra del terror fue a los 27´cuando Paletta le gana perfecto la posición a Barrios y Walter Rial, tal vez resentido por los cortes a Uruguay por las pasteras, marca penal afuera del área. Por suerte Fierro la aleja tanto de Caranta, quien se tiró bien, que la manda de rastrón afuera del palo derecho del 1.
Perdió dos puntos, la punta del grupo, el invicto en la copa y al torero. Pero el titán de América tiene dos partidos de local para que la sangre corra en la arena de la Ribera.
El cotejo correspondió a la cuarta fecha del Grupo 2 de la Copa Santander Libertadores. La tabla la lidera Estudiantes con 7 puntos, seguido por Lanus y D. Cuenca con 6, y por último Danubio con 1.
En la próxima fecha jugarán Danubio vs D. Cuenca el jueves 27/03 a las 18.30, y Lanus vs Estudiantes el miercoles 2 de abril a las 19.30.
El cotejo fue ganando en velocidad y perdiendo en precisión, tanto que Gaciba no tuvo tiempo de considerar o consultar al juez de línea, por qué no, una circense caída de Piatti al intentar alejarse lo máximo posible del arco de Conde. A los 43´, el Verón que nunca abandona canjea por gol y a las duchas.
¿Danubio? tuvo acaso 5 minutos para aprovechar la mini vorágine de Lazzaro y Galván de buscar el tercero tras salir del banco, e intentar que algun pelotazo sorpresa, aéreo o en cortada, le llegara a alguien habilitado por alguna desincronización defensiva de la acadé platense.
Dos partidos suspendidos – el que iba a jugarse luego de que fue asesinado Emanuel Alvarez, San Lorenzo-Vélez, y el que iba a disputarse a su término, Gimnasia de Jujuy-Lanús – y la tabla ahora tiene punta compartida. Estudiantes, tras derrotar a San Martín de San Juan en La Plata, quedó en igualdad de puntos junto con los de Liniers (13), que no pudieron disputar su encuentro y por lo tanto no tuvieron posibilidad de sumar. El Pincha jugó con algunos suplentes y se quedó con esta fecha negra.
Boca no pudo con Huracán y el empate lo dejó a un punto. Por otro lado, Independiente ganó y no quiere alejarse: con el 3-1 a Gimnasia quedó con 10, por debajo de los de Ischia. No hubo emociones en el clásico del Monumental, en el que ni River ni Racing supieron marcar. Simeone desaprovechó la chance de jugar contra el último en las posiciones para no perderse de los de más arriba, mientras que la Academia sigue sin levantar cabeza y tampoco pudo sumar para salvarse de la promoción. Hay un adicional: si River mantiene el 3-2 ante San Martín en los 13 minutos que faltan jugarse por el partido suspendido de la fecha 4, queda igualado con Boca, como escoltas de Estudiantes y Vélez. 
A no olvidarse de Newell’s: goleó a Arsenal y tampoco pierde pisada. Junto con su rival del domingo y Tigre están con 10 al igual que


